Reflexión de Día de Muertos

Publicado por Trinity
Sacerdotisa y chamana Wicca faery, especialista en runas

Estamos ya en otoño. Las hojas caen, en espera de los nuevos brotes de la primavera. Los días son más cortos. El viento sopla de manera distinta. ¿Será que nos trae algún mensaje?

Hace pocos años mi mamá, mi abuela y mi suegra decidieron dejar el cuerpo físico y tomar el camino hacia la luz. Algunos años antes otros de mis ancestros habían “hecho maletas” y tomado también ese camino. Los extraño mucho. En este mundo físico, creemos sólo en lo que vemos y tocamos. Mi pensamiento necesita sentarse a tomar un café con todos ellos para sentir el placer de su presencia. Aun cuando su cuerpo ya tuviera algunas fallas y su estancia en la tierra ya no fuera todo lo plácida que yo hubiese deseado, quisiera que estuvieran aquí. Sin embargo...

No es casualidad (podría jurar que nada lo es) que en esta época nuestros ancestros los toltecas, los mayas y otros más de diferentes latitudes celebraran la muerte como un cierre de ciclo. Un cierre de ciclo visto como previo a un renacimiento. Es decir, que la muerte no es un final, sino, como yo le digo, sólo un “cambio de código postal”. Para los celtas, por ejemplo, la fiesta de Samhain es un pequeño luto por la tierra que se va a descansar después de la última cosecha; pero, lo más importante, un luto breve porque sabemos que renacerá...

La vida no es lineal, es decir que no tenemos un comienzo, un medio y un final, ¡no!... Todos vamos recorriendo círculos de nacimiento, muerte y renacimiento (por cierto, eso significa mi nombre: Trinity). Incluso, un respiración es eso: morimos cuando exhalamos y renacemos cuando inhalamos. ¡Nacemos a cada instante!

Cuando en sueños veo a mis ancestros, los percibo muy bien: contentos, felices, aprendiendo nuevas cosas. Claro, cuando estos sueños se presentan, amanezco con nostalgia y un cierto dolor en el corazón. Sin embargo, hay mucha paz en mi alma porque sé que ellos están bien. Además, tienen permiso para visitarme en estos días, por eso, sin falta, el día 31 de octubre pongo mi ofrenda a mi muy personal estilo. Esta ofrenda la quito hasta el día 5 de noviembre, que es cuando el tenue velo que nos separa (prefiero decir “que nos une”) vuelve a cerrarse.

Suelo dedicar mi ofrenda a mi mamá, a mi abuela, a mi suegra, a mis tías (ya me pasó que una vez olvidé a dos de ellas y una noche antes soñé que me reclamaban. ¡Me dio muchísima vergüenza!). Coloco algunos objetos que me recuerdan los dones que me heredaron o que me gustaría tener: comida, para recordar a mi suegra que era la mejor cocinera del mundo; discos, porque mi madre tenía una voz privilegiada, además de otros dones artísticos; plantas, porque mi abuela amaba los jardines y tenía “muy buena mano” para sembrarlas...

Recuerda que..Nuestros seres queridos están cerca y quieren vernos bien. Su amor nos llega a través del tenue velo que divide los mundos. Al menos yo, en estos días, siento como si se sentaran a mi mesa y me contaran lo felices que se sienten en su nueva vida... Creo que es un excelente momento para reflexionar en el renacimiento que a nosotros también nos espera detrás de ese misterio que solemos llamar muerte...

¡Cuéntame como te fue!

Trinity
Sacerdotisa y chamana Wicca faery, especialista en runas



 

 

Comentarios 

 
+1 #2 28-10-2011 20:05
Mil gracias por tus palabras, Laura. Yo soy sólo un reflejo de tu divinidad. ¡Bendiciones!
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+1 #1 28-10-2011 12:35
Hola TRINITY desde que recibo tus correos me siento diferente eres una gran persona que Dios nuestro padre siempre te mantenga llena de bendiciones
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